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Introducción al grupo: Por qué necesitamos un grupo (y cómo unirse o crear uno)


¿Alguna vez has sentido que falta algo en tu iglesia? ¿Te sientes solo a pesar de estar rodeado de otras personas? No estás solo. Aquí tienes una solución eficaz que ha cambiado la vida de muchas personas a lo largo de los años.

Las iglesias crean una verdadera comunidad, los desconocidos se hacen amigos y la fe se reafirma en la vida diaria a través de los servicios de adoración semanales. Ya sea que sea nuevo en la iglesia o miembro desde hace mucho tiempo, la fortaleza que encuentra en un templo puede ser justo lo que busca.

Echemos un vistazo a todo lo que necesita saber sobre las organizaciones sin fines de lucro: qué son, por qué son importantes y cómo puede participar hoy.

¿Qué tipo de apoyo espiritual?

Piense en su grupo como su familia espiritual; un grupo pequeño de 8 a 15 personas que se reúnen regularmente para leer la Biblia, orar, compartir las cosas buenas y malas de la vida y apoyarse mutuamente en los buenos y malos momentos.

En una mañana de domingo ajetreada, a veces uno puede sentirse solo, pero las actividades grupales nos permiten construir conexiones reales: aprendemos los nombres de los demás, escuchamos sus historias, celebramos nuestros éxitos juntos y nos ayudamos mutuamente en los momentos difíciles.

La iglesia online “Borderless” organiza reuniones en pequeños grupos, tanto presenciales como online, ofreciendo así a todos la oportunidad de conocer personas con intereses similares de todo el mundo y crecer juntos en la fe.

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Aquí hay siete razones por las que es importante saber cómo hacerlo.

1.

Los desafíos de la vida pueden llegar de forma inesperada. Ya sea la pérdida del empleo, problemas de salud, dificultades familiares o el estrés cotidiano de la vida moderna, puede ser difícil afrontarlos en solitario.

En estos grupos, encontrarás personas que realmente se preocupan por ti. Rezarán por ti, te apoyarán en los momentos difíciles y celebrarán tus éxitos como si fueran suyos. Como suele decir Lynn McDonald, experta en desarrollo y retención de empleados: «Todos necesitamos a alguien que comprenda por lo que estamos pasando y que nos quiera».

2.

Leer la Biblia a solas es maravilloso, pero ¿qué tal si la compartimos con otros? Es una experiencia completamente diferente. En grupos pequeños, surgen momentos inspiradores donde se introducen nuevas ideas y nuestra comprensión de las Escrituras se profundiza. Es una sensación muy especial.

Puedes hacer preguntas en cualquier momento, compartir abiertamente tus experiencias y aprender a aplicar la Palabra de Dios en tu vida diaria. Tu fe se desarrollará de la teoría a la acción, de una fe viva a una fe que moldee tu vida diaria.

3.

Cada persona tiene talentos y fortalezas únicos, y Dios quiere usarlos a su manera. En grupos pequeños, puedes descubrir fortalezas que permanecen ocultas para otros. Quizás te falte motivación, capacidad de escucha o liderazgo.

Este grupo ofrece un espacio seguro para probar cosas nuevas, desarrollar tus habilidades y descubrir cómo Dios llega a otros a través de ti.

4.

Olvídate de la culpa y el miedo. Tu equipo rendirá cuentas a quienes te aman y se preocupan genuinamente por tu crecimiento. Te apoyarán para alcanzar tus metas, te guiarán cuando te desvíes del camino y te recordarán cuando olvides tu identidad en Cristo.

No se trata de ser perfecto, se trata de seguir adelante y rodearte de personas que crean en tus capacidades.

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5.

La tecnología nos ha acercado más que nunca, pero también nos ha vuelto más solitarios que nunca. Las redes sociales nos ofrecen algo que no nos ofrecen: relaciones reales, presenciales (o en línea), donde podemos ser nosotros mismos.

Comemos juntos, reímos juntos, lloramos juntos, rezamos juntos y creamos recuerdos inolvidables. Estas relaciones suelen ser las amistades más importantes de nuestras vidas.

6.

El hierro se afila con hierro y las personas se convierten en mejores personas. Los cursos grupales ofrecen la oportunidad de aprender de quienes ya han progresado mucho en su comunidad de fe y de apoyar a quienes apenas comienzan su camino.

Cada persona aporta a su vida experiencias, ideas y sabiduría diferentes. Nos desarrollamos intelectual, emocional y culturalmente, pero este desarrollo no se logra solo.

7.

Ya sea que asistas regularmente a la iglesia, estés comenzando tu camino religioso o te hayas mudado recientemente a una nueva ciudad, unirte a un grupo puede hacerte sentir parte de una familia. Ya no eres solo una persona entre muchas, sino que perteneces a una familia.

El equipo siempre está ahí para ti y te apoyará incluso en tu ausencia, asegurándote de que te sientas valorado y respetado. En un mundo donde es fácil ser olvidado, el equipo de implementación se asegura de que no lo seas.

Cómo unirse a un grupo: una guía paso a paso

¿Listo para unirte? Consulta estas reglas:

Paso 1: Encuentra un grupo existente.

Para ver las opciones disponibles,

  • Fecha y hora de la reunión

  • Cambiar

  • Áreas en las que queremos centrarnos.

  • Cronograma

Paso dos: Participa como invitado.

Muchos grupos van y vienen y actualmente no buscan nuevos miembros. Contacte al director de su programa o llame a la oficina de la iglesia al 901-843-8600 para encontrar un grupo que se ajuste a su horario y necesidades.

No te preocupes si eres un extraño o un "novato": todos en este grupo han sido novatos antes y recuerdan cómo es.

Paso 3: Concierte una cita para tres reuniones.

Deberías asistir a algunas reuniones para conocerte mejor y ver si el grupo es adecuado para ti. Asiste al menos a tres reuniones antes de decidir si quieres seguir participando. Esto te dará la oportunidad de:

  • Comprender el comportamiento de otras personas

  • Conozca cómo funciona este grupo y qué tipo de cultura cultiva.

  • Estoy muy interesado en participar en la discusión.

Paso 4: Compromiso total

Una vez que encuentres un grupo que te guste, deberías visitarlo con regularidad. Esto es importante para forjar relaciones y crear una comunidad sólida. Tu presencia es importante para el grupo; lo perciben y te extrañan cuando no estás.

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¿Cómo crear tu propio grupo social?

¿Quieres crear un grupo nuevo? Aquí tienes algunos consejos:

Primer paso: orad.

Construir una comunidad es una gran tarea. Dedica tiempo a orar, pídele a Dios que escuche tu llamado y prepárate para tu rol de liderazgo. Piensa en lo que te motiva. ¿Te alegra construir relaciones y servir a los demás?

Paso 2: Habla con tu supervisor.

Comuníquese con Len McDonald o uno de nuestros pastores para discutir su visión; ellos le ayudarán.

  • Establezca un objetivo y céntrese en el cliente.

  • El proceso de verificación se ha completado con éxito.

  • Acceso a programas y recursos educativos

  • Establezca metas alcanzables.

Tercera etapa: Formación integral de directivos.

La Primera Iglesia de Memphis ofrece un programa integral que incluye lo siguiente:

  • Anime a las personas a tener conversaciones significativas.

  • Información básica sobre el cuidado de un pastor alemán.

  • ¿Cómo afrontas las situaciones difíciles?

  • El aire debe estar frío.

  • Servicio gubernamental

Paso 4: Elija un optimizador.

No trabajes solo. Contrata a una o dos personas para que te ayuden con la organización, la planificación y la colaboración. Un líder de equipo puede responsabilizarte, delegar tareas y garantizar el buen funcionamiento del equipo, incluso cuando no estés presente.

Paso 5: Crear un plan de salida al mercado.

Solución:

  • orden del día

  • ¿Dónde estamos?

  • Materiales educativos

  • Número de jugadores en el equipo

  • Servicios de cuidado infantil

Paso 6: Realiza la llamada y acéptala.

Primero, contacta a tus amigos, familiares y a la comunidad de tu iglesia. Organiza una reunión inicial para que todos se conozcan y comprendan la visión del grupo. Mantén un ambiente informal y amigable ofreciendo refrigerios, presentando brevemente a los participantes y explicando las actividades del grupo.

Próximo paso: Encuentra tu equipo actual.

Naciste para ser parte de una comunidad. Dios te creó para conectar con otros, con personas que comparten tu fe, para crecer y encontrar alegría al reconocer quién eres como parte de una comunidad más grande que tú.

¿Estás listo para el siguiente paso?

Recuerda: no te presionaremos, ni te juzgaremos, ni haremos promesas apresuradas: solo queremos ayudarte a encontrar el país que deseas.

Ya sea que desee profundizar viejas amistades, construir nuevas relaciones, fortalecer su fe o encontrar su propósito en la vida, las actividades grupales pueden crear un entorno de apoyo en el que todas estas cosas puedan florecer.

Actúa hoy. Tu futuro empleador y tus compañeros te lo agradecerán.

Recuerda: No estás solo y Dios te ama. Permítenos ayudarte a descubrir esta verdad en una comunidad de personas valientes.

¿Estas listo para participar?

en casa

La participación en los programas grupales es gratuita y voluntaria; sea cual sea tu decisión, estaremos encantados de apoyarte en tu camino espiritual.

 
 
 

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